GANDHI

GANDHI
"La violencia es el miedo a los ideales de los demás"
SENTENCIAN A 50 AÑOS A LOS ASESINOS DE FACUNDO CABRAL
http://noticieros.televisa.com/mundo/2016-04-07/condenan-50-anos-prision-asesino-facundo-cabral/
Mostrando entradas con la etiqueta Turquía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Turquía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de diciembre de 2011

CHILE Y MÉXICO: COLA DE LEÓN

En enero de 1960, 16 países europeos a los que se sumaron EEUU y Canadá, se unieron para crear una organización dedicada al desarrollo global, asegurando el cumplimiento del Plan Marshall. Así nació la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) cuya sede es París.  En 2011 ya son 34 países, en los que se incluyen algunos de América Latina y Asia Pacífico. Están muchos de los países más desarrollados (tienen el 80% del Producto Bruto mundial), así como países emergentes (México, Chile y Turquía). Hoy su objetivo central  es coordinar y armonizar sus políticas para lograr la maximización de su crecimiento económico, apuntalando su desarrollo y el de los países no miembros, favoreciendo el comercio mundial sin discriminaciones. El principal requisito que hoy se exige es liberalizar progresivamente los movimientos de capitales y de servicios.
El 18 de mayo de 1994, México se constituyó en el miembro número 25 de la OCDE. El 7 de mayo de 2010, Chile se convirtió oficialmente en el miembro 31 de la organización. Además de los 34 miembros plenos, 8 países de economías emergentes son adherentes a la declaración sobre inversión internacional y empresas multinacionales y participan en el trabajo del comité de inversiones de la OCDE: Argentina, Brasil, Lituania, Letonia, Rumania, Egipto, Perú y Marruecos. Adicionalmente, 24 países no-miembros participan como observadores en comités de la OCDE, a los que se suman 50 comprometidos en diversas actividades, los que pueden solicitar su ingreso, previa evaluación positiva.
Paradójicamente, la brecha entre ricos y pobres alcanzó el nivel más alto de los últimos 30 años en los países de la OCDE ya que el ingreso del 10% de mayores ingresos es mayor en 9 veces que los del 10% de menor cantidad de recursos. En los últimos 25 años, los ingresos reales de los más ricos se incrementó en 1.7% mientras que el de los más pobres subió sólo 0.8%. México es uno de los más desiguales ya que el 10% más rico tiene ingresos 26 veces mayores que el 10% más pobre (228,900 pesos frente a 8,700 pesos). Para la OCDE, el perjuicio económico producido en los pobres por las recesiones hace más importante aún, la ayuda a los ingresos y las transferencias gubernamentales a los más necesitados. En México, las prestaciones sociales en especie constituyen 7% de los ingresos posteriores a la deducción de impuestos, inferior a la media de la OCDE, que es de 12%.
Sólo Chile supera a México en cuanto a desigualdades en el ingreso ya que en ese país, el 10% de ingresos superiores tiene 27 veces más ingresos que el 10% de mayor pobreza. Estas brechas son mayores en los grupos de personas de más edad que en los de menos años. De esta manera, Chile sigue siendo el país más desigual de la OCDE. Fuera de la organización, los extremos estaban más distantes en países emergentes como Brasil, con unos ingresos superiores en 50 veces para los más favorecidos, y eso pese a que allí la brecha se ha acortado en los últimos años.
 El director del departamento de empleo y asuntos sociales de la OCDE, John Martin, puso el acento en que “encontrar un empleo es la mejor forma de salir de la pobreza”, y por eso lo más prometedor es promover la entrada en el mercado de trabajo de los grupos que tienen una menor representatividad. Martin reconoció que eso no basta para salir de la dinámica de la desigualdad, puesto que luego “hay que dar perspectivas de carrera”. Hizo hincapié en que “la redistribución de los ingresos debe estar en el centro de gravedad de una gobernanza responsable” no sólo por cuestiones éticas sino también “por razones económicas”.

martes, 13 de diciembre de 2011

SIRIA: SIGUE EL BAÑO DE SANGRE

Como referíamos en nuestra entrada del 3 de agosto pasado, Siria padece de una dictadura dinástica que data de hace 40 años. Con la ebullición liberadora del mundo, en marzo de este año estalló un movimiento popular que tiene en jaque al gobierno, el que ha desatado un baño de sangre para impedir ser derrocado del poder. El dictador Bachar El Asad niega ser el responsable de los más de 5 mil muertos que enlutan a las familias de su país y ha responsabilizado a “algunos individuos” de los  errores que puedan haber causado la muerte de los ciudadanos sirios. Su vecina Turquía ha decidido poner un 30% de impuestos a los bienes importados de Siria. La Liga Árabe ha condenado al régimen de El Asad, lo ha conminado a que cumpla un Plan de Paz preparado por la organización y ha señalado que la represión que ejerce “amenaza los esfuerzos árabes desplegados para salir de la crisis política y evitar la intervención extranjera". La ONU y la Comunidad Internacional han dispuesto sanciones para el gobierno por los crímenes que se cometen diariamente y que parecen haberlos insensibilizado.

En medio de es estado de violencia, se han dado unas elecciones municipales que, aunque poco concurridas, pretenden dar una imagen de aprobación ciudadana a las poco creíbles reformas planteadas por el dictador y una huelga general para que el Gobierno acuartele sus tropas y libere a los miles de ciudadanos detenidos y desaparecidos desde marzo. La protesta pacífica no es la única en el país. El Ejército Libre de Siria congrega a opositores y desertores indignados al ver la imposibilidad de conseguir resultados por la vía no violenta. Aunque el caos no ha afectado mayormente a Damasco y Alepo, las principales ciudades del país, Homs y Deraa concentran la mayor ira popular, la misma que se originó en las políticas estatales que afectaron a su industria y agricultura. La religión no podía estar ajena a este conflicto que tiene a los grupos suníes como el grupo opositor más fuerte.
En este contexto ha causado la turbación mundial, la noticia de la arbitraria detención de la bloguera sirio americana Razan Ghazzawi cuando se dirigía a cruzar la frontera con Jordania a donde acudía invitada a una conferencia sobre Libertad de Expresión en el mundo árabe. Se le acusa de crear una organización que pretende cambiar la naturaleza económica y social del estado, debilitar el sentimiento nacional y de intentar promover la lucha sectaria. Ghazzawi es una de las pocas personas que firma sus artículos en Internet con su propio nombre, ha denunciado las violaciones de Derechos Humanos de Bashar El Assad y ha defendido la libertad de expresión y los derechos de los blogueros, los homosexuales y activistas opositores sirios.
En Twitter, con la etiqueta #freerazan se han generado miles de mensajes clamando por su libertad. Los usuarios comparten imágenes para incluir en blogs y perfiles en redes sociales y su página de Facebook tiene más de 3,000 seguidores. Se espera que el gobierno de EEUU, país del que también es ciudadana, exija garantías para su vida y que la presión internacional hagan ceder a sus carceleros los que han demostrado un nulo interés por cumplir con sus promesas de liberalizar las condiciones de vida en el país. El caso de Razan es visto como un ícono de los cientos de periodistas y blogueros impedidos de ejercer su derecho a la expresión en el país y debilita aún más la ya mellada imagen de un tirano que se tambalea entre sus dudas, temores y contradicciones.